La Moral Noséqué

Estoy acostumbrado a escribir en este espacio sobre temas sin trascendencia social. Evito casi religiosamente meterme en temas delicados y muy serios, primero porque la mayoría de veces considero que mi aporte, además de nimio, puede caer en una nociva simplificación; y, en segundo, porque estos temas suelen generar a su alrededor un debate. y yo suelo rehuir constantemente de ello porque conozco a mi gente y sé que “debatir” con el 85% de las personas de mis redes sociales, que es, en todo caso, donde estos debates tendrían lugar, es un ejercicio por demás estéril.

Sin embargo, he aprendido que cuando uno escribe sobre algo es porque le afecta. Y dejar de escribir sobre algo que me afecta sería cometer la peor de las traiciones.

(También sería noble de mi parte advertirles que este tema ya lo abordó con mucha mayor precisión y éxito César Fagoaga, en una columna de opinión el domingo pasado)

En fin.

Leí hace un poco una nota en la que un ExMinistro de Defensa sugería la pena de muerte y el endurecimiento de las leyes contra criminales; hizo referencia especialmente a “procesar a los niños de 12 que cometen homicidios.” 

El tema, según mi muy corto criterio, no debería representar ninguna especie de tabú, ni tampoco el aborto ni la diversidad sexual. De hecho no lo representa. Y fue precisamente eso es lo que más atrajo mi atención desde el primer momento: ni siquiera una muestra de indignación; ni siquiera una carita sonrojada por una propuesta tan fuerte. Nada. Total aprobación.

La sociedad salvadoreña padece, además de tantas y tantas enfermedades, una crisis moral muy grande: no estamos seguro de a qué putas se refieren cuando nos dicen “moral”. Tenemos nociones muy vagas sobre los derechos humanos, sobre lo que consideramos bueno y lo que consideramos malo. Sabemos mejor que nadie de la situación compleja de delincuencia que vivimos, pero todavía no sabemos cómo tratarla, porque todavía nos parece muy difusa el límite entre lo que es justo y legal, y lo que no. Y sin embargo, tenemos una sobrepoblación abrumadora de iglesias cristianas, y, la mayoría, sigue viendo con recelo a todos aquellos que decidimos salirnos de esas estructuras.

En El Salvador no es malo el que hace cosas malas, me dijo una vez (¡oh, ironías de la vida!) un sacerdote salesiano, es malo el que hace cosas malas y lo descubren: porque además de malo es pendejo. Y pues sí, cómo no darle la razón al anciano: violar la ley, las insignificantes como las de tránsito, claro, es el deporte más practicado por la gente salvadoreña de bien, de buen corazón y trabajadora®. Porque pues sí, el truco está en que no te agarre la jura. Y quizás sea un un poco sacado de contexto comparar a quien se cruza una doble línea amarilla con quien asesina y descuartiza a un niño de 10 años, pero es que el principio elemental es el mismo; muchísimo más arraigado y desfigurado en el segundo caso que en el primero, pero el germen es el mismo.

A pesar de estar consciente de todo esto me sigo sorprendiendo y asqueando, me odio a mi mismo por ello, cuando leo, veo o escucho compatriotas queridos que aplauden con emoción cuando alguien propone una solución tan delicada para un problema delicado, pero se rasgan las vestiduras cuando algún asesino de infantes malnacido menciona siquiera la palabra aborto; y maldicen con todas sus entrañas a cualquier descarriado maricón que se pare a pedir un poco de respeto y leyes que no los excluyan.

Yo todavía me pregunto ¿por qué vivimos en una sociedad donde niños de 12 años andan por ahí asesinando, y preferimos meter presas a mujeres que abortan para salvar sus vidas y creemos que la culpa de nuestra sociedad corrupta la tienen los transexuales que desfilan cada año en El Divino Salvador Del Mundo?

¿Por qué hay compatriotas tan primitivos que piensan que la violencia se va a solucionar con legalizar la muerte?

Quizás sea porque a los siempre-sospechosos-de-todo no nos alcanza la pobreza para tener siquiera una moral bien definida, mucho menos dos o tres.

Anuncios

Un comentario sobre “La Moral Noséqué

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s